Para mantener la producción de las plantas solares y mantenerlas funcionando a su máxima eficiencia, los operadores deben realizar inspecciones periódicas de los paneles solares para detectar daños o suciedad, lo cual podría reducir la eficiencia y, por consiguiente, la rentabilidad de la planta.
Antes de que los drones entraran en acción, sólo el 2-5 % de los paneles podían ser inspeccionados.